Notas acerca de una anatomía patológica de los lenguajes..........................
¡No soy artista!
Una respuesta oficial a la pregunta... “¿y tú a qué te dedicas?”
{...}
Entonces, dirigiéndome una mirada borrosa encontró por fin el coraje para pronunciar lo que todo el mundo desea oír en boca ajena... “¿y tú a qué te dedicas?”
Pausa.
Dios mío, era como si... ¡estuviera preguntándolo en serio!
No sé por qué, pero siempre me quedo helado cuando me hacen esa pregunta, sobre todo desde que {según creo} gran parte de lo que podría llamarse mi investigación se centró en la deconstrucción de las "verdaderas" competencias del arte. Pero la pregunta ya estaba en el aire, diciéndome que ya se había presupuesto que todas mis intrigas no eran sino trucos ideológicos de un artista demasiado melindroso para llamarme lo que realmente soy o la simpatía equivocada de un diseñador, lleno de culpa, sobre las incongruencias entre mis políticas de producción. Evidentemente, si la pregunta me la estaba haciendo una periodista que decía haber seguido mi carrera durante años, yo no había sabido transmitir algún tipo de información básica, y cualquier respuesta que diera caería en saco roto. Pero, como ya he dicho, me estaba haciendo las típicas preguntas y yo le estaba dando mis típicas respuestas: la vieja metáfora de "los tonos de gris" explicada tranquilamente con cara de idiota: "Si el artista es el blanco y el diseñador el negro, ¡ferranElOtro engloba todos los tonos de gris que hay entre ellas!".
"Entonces eres artista..." contesta la periodista.
"No, no soy artista. Soy ferranElOtro, el lenguaje refuerza la polaridad entre artista y diseñador. Y hay más de dos formas de producción y más de dos tipologías de agentes".
Pausa. Siento decir que mis palabras se tomaban como meros juegos de lógica, a pesar de que realmente hay bastantes más de dos variantes de agentes artísticos. Quizá fuera el momento de volver a poner cara de idiota.
De una vez por todas, dejadme zanjar la cuestión:
¡NO SOY ARTISTA!
{aunque podría ser casi cualquier otra cosa}
Al haber nacido en un armario de cristal a través del cual he sido visto y aislado como artista, antes de tener conocimiento subjetivo de mis propios deseos, he tenido que aceptar que mi identidad {y en ocasiones mis competencias} es algo aprendido y heredado bastante distinto de los actos artísticos en sí mismos. No he encontrado nada más que alienación y sufrimiento en mis intentos de ser tan sólo artista o diseñador, ambos pobres reflejos de mis actividades.
De todas formas, ¿de verdad alguien necesita saber exactamente qué produzco, para determinar que soy con todas las de la ley? Aunque siempre intento ser honesto y sincero sobre mis proyectos con todo aquél que pregunta, ¿de verdad es tan raro que no traicione mis costumbres, para dar publicidad a cada una de mis propuestas con el simple propósito de facilitar a los demás datos estadísticos para evaluar mis competencias? ¿Y el hecho de que hasta el momento todos mis proyectos largas hayan sido de diseño me hacen diseñador?
Sin embargo, mi querido extraño, si quieres una respuesta sencilla para la famosa pregunta:
¿Soy artista?
No. Felizmente soy ferranElOtro, sin dignidad ni orgullo. Soy una vergüenza para el mundo del arte. Soy una peste para la cultura establecida. Ahora, relee todos mis proyectos e intenta no molestar a mis amigos con cotilleos.
Apéndice: También hay quien no está de acuerdo e insisten en que yo soy, entre otras cosas, comisario.
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*Imagen de Plan de energía, editorial de moda sobre la conexión entre Delfín y Beuys para NEO2 (Plan de energía, NEO2 nº 16, marzo - abril 2001, pp. 68 - 77). Concepto de David Delfín con la colaboración de Gorka Postigo. Retratos de Bimba (Eleonora d Group) por Pierre Gonnord.
*Texto de apropiacionismo construido a base de sutiles modificaciones y elipsis de un texto original de Terre Thaemlitz {21 de Noviembre del 2000} la traducción del cual apareció en la revista Zehar {Zehar, Arteleku, España Nº. 54, 2004).
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Constantemente como agentes productores, nos encontramos frente a la situación recurrente de plantearnos dudas acerca del porque de nuestra dedicación.